Leer como un escritor – Daniel CASSANY

UNIDAD 1
TEXTO FUENTE |
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CASSANY, Daniel, Cap. Leer como un escritor; de Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir, Paidós, Barcelona, 1995, pág. 68.
Hace falta leer de una determinada manera: tenemos que leer como un escritor para aprender a usar el lenguaje escrito de la misma manera que lo usan los buenos escritores. No hay otra manera de adquirir el complejo y numeroso conjunto de conocimientos necesarios para escribir.


Para leer como un escritor nos comprometemos con el autor del texto y, leyéndolo, lo reescribimos con él. En cada paso, en cada nueva frase o en cada párrafo nuevo, anticipamos lo que dirá el texto, de forma que el autor no sólo nos está enseñando cómo se usa el lenguaje escrito, sino que, precisamente, está escribiendo para nosotros todo aquello que quisiéramos escribir. El autor se convierte en un colaborador inconsciente que hace todo aquello que quisiéramos hacer. Escribe con ortografía y gramática correctas todas las frases que quisiéramos puntuarlo y cohesionarlo. Lentamente, con poco tiempo y sin esfuerzo, aprendemos todo lo que necesitamos para escribir. Leyendo como un escritor aprendemos a escribir como un escritor.
Pero no siempre leemos de esta forma. Los niños, por ejemplo, no aprenden a hablar como sus maestros porque no les interesa pertenecer a ese grupo de personas; en cambio, imitan el lenguaje de los grupos a los que pertenecen o quieren pertenecer. De la misma manera tampoco aprendemos a escribir como una guía telefónica o como un diccionario, aunque de vez en cuando los leamos. En estos casos, leemos como un receptor, es decir, como un simple lector. En esos casos, nos interesa comprender la información que contiene el texto y no deseamos aprender a escribir como los autores de estos libros. No queremos pertenecer al grupo de personas que escriben este tipo de textos.
Así pues, podemos leer de dos maneras y sólo una de ellas sirve para adquirir el código escrito. Este hecho explica por qué determinadas personas que son buenos lectores no son además escritores competentes. Se trata de individuos que leen exclusivamente como lectores, como un receptor.

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